
¿Cómo Cerrará La Economía De Ecuador en 2026?
A poco más de 60 días del final de 2026, ya se ensayan miradas respecto al cierre del año y las expectativas que se avizoran para 2027.
A poco más de 60 días del final de 2026, ya se ensayan miradas respecto al cierre del año y las expectativas que se avizoran para 2027.
La primera consideración concierne a los conflictos de Estados Unidos con Irán en particular; y en general la situación del Medio Oriente, con sus secuelas de inestabilidad en el mercado petrolero mundial. Los pronósticos de inflación sostenida, por el aumento del precio de los combustibles son, en ese contexto, amenazas que según los expertos, se expresarán en ralentizacion y caída de la actividad, lo cual ya está ocurriendo en Europa y Estados Unidos.
Hasta agosto, las exportaciones totales ecuatorianas (US $ 27 mil millones), registraron un incremento interanual del 10%. En esa cifra se destacan camarón, banano y productos de la pesca; las ventas de petróleo también aumentaron, como consecuencia de la subida causada por la situación de los enftrentamientos de Estados Unidos con Irán. Este dato confirma que la estrategia de la política económica del gobierno actual, reside en aprovechar la dolarización, para ampliar el potencial exportador del país. El otro pilar, es el consumo: hasta septiembre, las ventas locales superaron los 26.850 millones de dólares (16% de incremento anual). Sobre esta base, el Banco Central prevé un crecimiento de 2,7% del PIB/2026.
No obstante lo indicado, el riesgo-país sigue mostrando una persistente tendencia alcista: desde agosto, cuando registró 414 puntos, a la fecha alcanza 595 puntos, que aunque está muy lejos de los 2.016 que tuvo el indicador mencionado en noviembre de 2023 —cuando asumió la presidencia Daniel Noboa— no deja de ser preocupante.
Esa elevación del riesgo-país, en parte refleja la incertidumbre que en los mercados provocan las amenazas derivadas tanto por la crisis eléctrica cuánto por el fenómeno de EL NIÑO. Ambos eventos combinados, probablemente frenarán todavía más a la economía, especialmente por la pérdida de puestos de trabajo, afectaciones a la infraestructura y otros daños colaterales que se expresan en menor inversión productiva y en pérdidas del nivel de productividad. Sin embargo, si el Gobierno logra paliar los apagones y minimiza sus efectos, habrá conservado un margen relativamente confiable para “salvar los muebles” y mantener el optimismo.
Otro importante factor que sigue condicionando el desempeño económico, reside en la seguridad. Si bien es cierto que desde 2024 el Gobierno de Noboa ha encarado a los grupos criminales, la inclusión de Ecuador a partir de 2026 en la iniciativa “Escudo de las Américas” que promueve el presidente Trump, asegura una gestión compartida para darle mayor efectividad y contundencia al combate contra los carteles internacionales de la droga, y sus vínculos con GDO, en no pocos casos asociados con políticos.
El panorama político regional, da señales nítidas de que con los nuevos presidentes (De la Espriella en Colombia, y Fujimori en Perú), se corregirá la porosidad en las fronteras con ambos países; y será factible combatir tanto la minería ilegal cuanto el transporte de la droga que utiliza a los puertos ecuatorianos y sus zonas marítimas, como puntos de apoyo logístico para llegar a Estados Unidos y Europa. Por manera que los resultados de las elecciones de noviembre en Estados Unidos y Ecuador, también podrían convertirse en mensajes con perspectivas políticas pesimistas, para el desempeño de la economía.
Faltan poco más de dos meses para que termine 2026. Y los pronósticos sobre el cierre de la economía ecuatoriana, no escapan a la incertidumbre.
